SELECTIVIDAD

¿CÓMO SERÁ LA NUEVA SELECTIVIDAD?

Todos los aspectos de la nueva selectividad

La nueva selectividad es un tema que a muchos estudiantes y profesores preocupa mucho.  Sin embargo, parece que ya no habrá que preocuparse tanto por los cambios tan drásticos que el Ministerio de Educación quería incorporar en la nueva selectividad. ¡Respirad! No será tipo test. En este post te contamos algunos de los aspectos en los que va a cambiar la selectividad que se celebrará por última vez este año.

A) El examen no será de preguntas tipo test:

Ya sabéis que el Ministerio de Educación había propuesto que la nueva selectividad fuera completamente diferente a como ha sido hasta hoy en día. Las preguntas serían tipo test. Esta noticia puso de garras a todo el sector estudiantil, ya que no sólo afectaría a la nueva manera de hacer la selectividad (tipo test), sino que profesores y alumnos tendrían que cambiar la manera de aprender, estudiar y desarrollar que hasta ahora habían practicado. Los temarios no se podrían desarrollar tan exhaustivamente y además, enseñar y preparar a los alumnos para presentarse a un examen tan importante como selectividad a modo test cambiaría todo. No sólo primero y segundo de bachillerato, sino también los 4 cursos de la ESO, ya que los exámenes tipo test se desarrollan con otro tipo de habilidades que no son las habituales.

Por otro lado, estos cambios tan drásticos no eran coherentes, ya que normalmente en las universidades o en los ciclos de formación profesional de grado superior, sólo son una minoría los exámenes que se hacen tipo test, exceptuando algunas carreras como psicología, claro.

El Ministerio de Educación había presentado un borrador de cómo sería el famoso examen tipo test con 350 preguntas. La buena noticia es que lo han echado atrás y la PAU seguirá contando de preguntas y comentarios de texto para desarrollar.

B) La nueva selectividad contará con 17 exámenes distintos (es decir igual que ahora):

Al principio, con la propuesta de cambiar la PAU, se pretendía aunar todas las pruebas de selectividad, poniendo fechas comunes para todas las comunidades, aunando criterios y tipos de exámenes para todos los alumnos españoles. Sin embargo esto ya no será así ya que cada región determinará la elaboración de los exámenes, las fechas, lugares y reclamaciones. Es decir, igual que ahora.

C) La nueva selectividad tendrá carácter de revalida:

La LOMCE propone que se celebren 4 reválidas a lo largo de la vida estudiantil de los jóvenes. Habrá cuatro exámenes de este tipo a lo largo de Primaria, Secundaria y Bachillerato. Sin embargo, los exámenes de Primaria serán simplemente a modo de “prueba” para valorar el rendimiento y el aprendizaje de los alumnos; mientras que los de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato serán necesarios para obtener el título. Es decir, si no se aprueba el examen de reválida, no se aprobará la ESO o el Bachillerato. Ya no bastará con la nota media de Bachillerato como hasta ahora. Precisamente, esta nota final de Bachillerato será la que le permita acceder a un título universitario calculándose a través de la media de los dos cursos de Bachiller (60%) y este examen final (40%).

D) No se harán exámenes diferentes dependiendo de la universidad

Otra de las cuestiones que más suscitaron quejas fue que la LOMCE pretendía que fueran las propias universidades las que hicieran pruebas de acceso propias a cada centro. Estas pruebas se suelen hacer en la universidades privadas ya que no se suele pedir notas de corte en la mayoría de ellas. Pero imaginad que todas las universidades tuvieran que seleccionar alumnos a través de unas pruebas específicas. Sería una auténtica locura.

Como veis podemos respirar un poco más tranquilos con la Selectividad propuesta por la LOMCE porque por fin se han echado atrás. Todos los aspectos que querían cambiar, desde nuestro punto de vista, eran demasiado drásticos y cambiaría el modo de estudiar a peor, si cabe. Es responsabilidad de TODOS que el sistema educativo español cambie, ya que es evidente que es deficitario en comparación con otros países de la Unión Europea. Sin embargo estas medidas que no ayudan ni a los profesores ni a los alumnos deberían ser pensadas con algo más de conciencia. Es normal que esto ocurra, ya que no son los propios profesores ni los propios alumnos a los que se les pregunta cómo creen que se podrían mejorar las clases y la educación, sino cargos públicos que en algunas ocasiones conocen poco el sector. No se nos puede olvidar que profesores y alumnos son la verdadera educación, y no los cambios de partidos políticos o los credenciales de cada uno.

El equipo de Make Your Way